"Los poetas no son tan escrupulosos como tú. Saben lo útil que es la pasión cuando piensan en publicar. En nuestros días, un corazón roto da para muchas ediciones." (El Retrato de Dorian Gray. Oscar Wilde)



"Tu corazón es libre, ten el valor de hacerle caso" (Braveheart, el padre de William Wallace en uno de sus sueños)


- A Sophie tampoco le quedaba nada valioso aquel día por eso debía compartir - le da la caja - ¿¿me la prestarás de vez en cuando??
- ¿¿Me la das y me la quitas?? ¡¡Si la quieres de verdad juega y demuéstramelo!! ¿Capaz o incapaz?
- Capaz.

(Quiéreme si te atreves)


Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre...(Ghandi)





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Todo lo aquí escrito, dibujado y fotografíado es de mi autoría a no ser que se indique lo contrario, si deseas utilizarlo, sólo tienes que pedírmelo...y siempre haciendo referencia en su publicación al nombre de la autora, es decir, a MI nombre... XD

sábado, 24 de julio de 2010

Mi Cobijo...


Escrito hace unos cuantos años también, algo infantiloide :P pero con sus guiños, oiga. :D




Mi cobijo, tengo varios, varios lugares donde me siento segura, segura de verdad, no esa seguridad de armarse de valor e ir con la cabeza alta, ni esa seguridad que te da la protección de otro, es una seguridad de respirar tranquila y profundamente sin miedo a ningún extraño incidente por leve que fuese. Ese cobijo es mi habitación, es un pequeño rincón rectangular iluminado por los escasos reflejos dorados de sol que destellan con el rojo que la pequeña ventanita permite pasar, el rojo escrito que es más hermoso que el visto, porque como leí en un relato de un cualquiera como yo…"Las palabras son siempre mejores que los colores, porque cuando alguien escribe rojo, tú imaginas el mejor rojo que nunca has visto. Porque si alguien pinta algo de rojo, no será el rojo sublime y herido que esperas; será un rojo taza de café, pero no será un rojo gota de sangre, y si es un rojo gota de sangre, la sangre nunca será lo suficientemente negra y espesa. Eso sucede, seguramente, porque las buenas gotas de sangre roja son negras" Por eso una vez, escribí sólo “Verde”.

Mi cobijo aparentemente tranquilo, en realidad se trata de un lugar muy vital, reinado por el lecho de los polvos mágicos, es un recorrido por diarios empezados en distintas fechas con tristes anécdotas sobre desamor, muerte, decepción. Postales escritas nunca enviadas o cartas recibidas nunca contestadas, fotos de 0 a 100 años llenas de sonrisas con vacíos curiosos y rotos. Donde sobrevive un mundo de fantasía que no comenzó con “Érase una vez…”, un mundo de brujas que cotillean colgadas de la pared, hadas dulcificadas que median entre ellas, elefantes de la suerte tostados por el opaco brillo de los soles sin fulgor, alguna ubicación más tenebrosa, donde guerreros luchan para proteger la magia allí formada.

Los protagonistas de este mundo de fantasía que sólo yo sé que en mi refugio habitan son aquellos Duendes, a quienes no veo, pero sé que están, esos que toman el sol todas las mañanas en mi ventana mientras comen las gominolas que roban del cuarto de mi hermana, y por la noche se posan en nuestras orejas a contarnos historias, a veces más rebeldes de acción o terror sin sentido, sin desenlace, historias que nosotros llamamos sueños, esos “sueños” que a veces nos levantan relajados y otras demasiado tensos aquellos que Freud tanto relacionaba con el sexo. Son ellos los que nos pinchan para sacar sangre, pero como a pesar de traviesos son buenos, nos untan un líquido que hace picar y endiablar, pero curar sin podernos arrascar. Ellos son los que apagan el despertador que extrañados decimos no haber escuchado al tarde levantarnos. O esos que aportan torpeza al amante de la sal al un poquito el tapón desenroscar. Pero su hobbie favorito es ese que todos jugábamos cuando niños, “el escondite”, pero en este caso el escondite de trastos…riendo y ocultando su diminuto tamaño mientras nosotros desesperados los buscamos, pero y repito, como son de buen corazón, al tiempo las colocan de nuevo y felices los encontramos olvidando preguntarnos cómo ahí han llegado.

Son esos Duendes que lloran cuando ven tus lágrimas por las mejillas derramar, que te consuelan a su manera, por ejemplo, invitando al Sr Grillo entrar que no para de cantar "cri,cri,cri" y al que nadie dice que ya se repite. Son ellos quienes conocen todos tus secretos y te dan energía para luchar, son ellos, que a pesar de traviesos son virtuosos, por eso es mi cobijo porque a pesar de inquieto y divertido, es al mismo tiempo un lugar puro y tranquilo.


5 comentarios:

vazquez74 dijo...

Aquí en Asturias decimos cuando desaparece inexplicablemente algún objeto que "parece que lo llevó el Sumiciu". El "Sumiciu" seguramente será un primo de esos Duendes tuyos que juguetean por tu habitación.
Me ha gustado mucho, y la foto también. Besos.

InfusionDeLotoNegro dijo...

Cuantas entradas me he perdido, por dios…
Sinceramente, espero que ese cobijo, ese bunker anti realidades de destrucción masiva, siga en pie en algún rinconcito de tu ser. (Si no es así, debería serlo)
Un placer, como siempre, pasear por estos pasillos de rojo sublime.

Ceci dijo...

Vazquez, me ha encantado conocer al primo de mis duendes Sumiciu :DDDDDD.... gracias por compartir tradición asturiana...

Infusión: Sigue, sigue en pie :DDD tanto dentro de mi, como fuera... me ha encantado como defines mi blog "pasillos de rojo sublime" :D Gracias por venir ,jeje

lemaki dijo...

Me ha gustado la frase sobre el color de las palabras, pueden escribir azul y ser un azul turquesa, coral mientras que si ves el color azul, puede sentirlo como un azul oscuro casi negro... me he enroscado y liado en esta madeja solo para escribir que en algún momento nos topamos con esos duendes que nos llenan de alegría el alma y hacen que nos levantemos con más ilusión.

Saludos.

Ceci dijo...

Bienvenid@ Lemaki, gracias por la visita y por el comentario, sobre todo...la frase qué más te gusta la robé de un relato, a ver si lo encuentro y pongo el nombre del autor, la frase no es mía...y cierto, esos duendes también existen ;)